miércoles, 6 de julio de 2011

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Si acaso

Luis Concha Henríquez

(A Pingüinos y acompañantes en 2011)

Si acaso no llegas
si acaso no vuelves
si acaso has querido
si acaso te quieren
y estás como aguja
en paño silvestre
sin zurcir un nido
sin hilo en tu vientre.

Ocupa tu espacio,
íntimo, perfecto,
allí donde nadie
beberá tu arroyo
ni hará sana envidia.

Defiende tu vida
y ocupa la silla
que te pertenece.
amando el retrato
de tus cicatrices.

Eres lo que hiciste.
Que no hay cuesta abajo
sigue cuesta arriba
salvando los charcos
y perros ajenos.
Que llegó el momento
de tus serpentinas
del clavel mojado
a lágrima viva
tras tanto combate.

Si acaso esperaste
ya tienes la calma
el sosiego intacto
el placer del alma.
Hoy vas de regreso.
Quemaste tu incienso
si acaso despiertas
si acaso fue un sueño
ya no hay cuartelero
Hay horas de azúcar
si acaso hay trayecto.





En esa búsqueda, démosle una oportunidad al amor: dejémosle asomarse, como dijo Erick Lewin.         

Diálogo             

Alejandro Illanes Mora

-Escuchemos el silencio al morir el día
-No puedo
-¿Por qué?
-Sólo oigo mi corazón
-Veo brillar tus labios
con el reflejo de las primeras estrellas
-¡Que bello! ¿Y tú?
-Cierro los ojos y oigo
-¿Qué oyes?
-Oigo el sonido musical de tu voz
que me hace vibrar el alma
y con ello veo tu sonrisa
-No sé si sonrío o lloro,
la felicidad me llega
con humedad en los ojos,
como un rocío del alba,
y no veo, ni oigo
-Déjame rozar tu pelo
con mi cara calva
para levantar tu aroma
y me embriague el alma.
                              
Apoya tu cabeza en mi hombro
para respirar tu aliento
que ya me sabe a malva
-El día se va y la noche llega
dejemos este parque y vamos andando,
de las manos tomados,
y caminar como antes, cantando…



* Las Condes, Santiago de Chile,   20/05/2011.

Reconexión con espacios nutricios para nuestro Ser

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M a n e   C a r r a s c o *


Cada día las mañanas se han convertido más frías, y la mirada observadora de las personas, espejean nuestro interior para preguntarnos qué pasa con nuestros adentros en estos tiempos gélidos y sin sol; agudizamos nuestra visión y examinamos qué hacemos día a día para vitalizarnos y tan simplemente, alegrar nuestra existencia.
Abrimos los ojos y sentimos la necesidad de cambio, todos y todas queremos algo diferente; y lo buscamos afuera, en lo que quiero comer, en lo que quiero comprar, en lo que me voy a poner; todo comienza  a perder fuerza y motivación.
Esta sociedad capitalista nos exprime, nos deja sin aire, sin matiz y fuerza para colorear, cantar canciones, para nuevas invenciones, y ahí nos llenamos de una mirada exigente esperando un cambio en los otros, y el desafío es para cada uno.
¿Dónde está el ser creativo, amoroso, que llevamos dentro…?; el tiempo y el trabajo nos agobia y consume, nos hemos convertido en seres sin alma, robotizados en búsqueda de metas que muchas veces no queremos ni compartimos; ¿dónde está la sorpresa… dónde está la magia…donde está el descubrimiento y el encanto de lo simple?.  ¿Y dónde quedaron los pequeños grandes actos poéticos que vitalizan el alma y el corazón…?, hay tantas pequeñas cosas simples….
Regalar globos morado rosa.
Compartir un dulce chocolate caliente para el alma y el corazón.
Ir a una plaza y llevar lápices tornasoles para que los niños dibujen sonrisas multicolores.
Honrar la existencia, abrazar lo simple.
Despertar nuestro niño creativo.
Regalar almohaditas de lavanda para dormir una placentera noche.
Acariciar los pies de tus hijos.
Escribir historias y contar cuentos.
Observar las libélulas danzar por la noche.
El cambio viene de nuestro profundo ser, de cómo observamos la vida y del valor que damos a cada cosa.   ¡Somos creadores,  escultores de nuestra existencia!!!!
De ahí surge la interrogante, de cuánto nos permitimos nosotros mismos para el cambio; y la invitación es al compromiso, ha cuánto me permito…
Me permito cambiar ropajes que sean reflejo de lo que soy, conectada con mi intuición, con mi creatividad, con un hermoso equilibrio en el dar y recibir en todos los ámbitos de la Vida! Me permito viajar, desconectarme de la vorágine y darme tiempo para respirar profundo!!!! Me permito jugar, abrazar, reconocer mis lados más escondidos, dando rienda suelta con total confianza a mi eros, feminidad, encanto, alegría y espontaneidad.  Me escucho, me doy espacios nutricios, de paz y tranquilidad, disfruto del abrazo tierno y apasionado, completo, fuerte, compañero, convencido, espontáneo, lleno de sentimiento!  Me permito Amar, me permito disfrutar del Amor!
Hoy te entrego mi sonrisa amistosa, llena de luz y calor para este invierno.



* Mane Carrasco Cautivo –observadora de la vida– disfruta escribiendo relatos y del vibrar con los bellos sonidos que se hacen canción. Creadora textil con fibras y lanas de colores.

“Pare de sufrir”

El laberinto de las mujeres

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C a r m e n   L u c y   O b r e q u e   M o r a l e s *


Me ubico en la soledad de un desierto, de un Borges ciego y viejo. En el laberinto de la desolación. Doy vueltas y la nada se manifiesta en arena y cielo, los vericuetos de lo no asido. Me creo parte del todo pero el desierto me escupe. No hay soledad más sola que la destreza a que me obliga esta tristeza de sed y hambruna, esta hambre de pura pena, del llanto húmedo del desierto de mi ojo, sin pestañas y sin ojo.
Una niña se aparece. Me habla, me toma de la mano una y otra vez. Yo, borracha, la empujo, la evado, me río de su ternura. La niña molesta construye palacios de arena y me cuenta una historia de otras niñas que reían en otros desiertos. Me dice que es un problema de ausencia. Las mujeres no deben estar solas, nacieron para parir, para llenarse de hijos. Le grito desde mi entraña seca, que él ha muerto. Me grita de su alma blanda que la espera pierde, que sólo confíe, que la cosas pasan, que no hay que andar llorando.
Mastico enfurruñada palabras y bichos. La miro de reojo. Es un punto de niña, pequeña y delgada. Me pregunto ¿Qué estoy haciendo?
Me siento a pierna abierta, sola con la niña. No peleo más.
Tomo a mi niña y camino al oasis certero de mi fe más ciega. En la entrada un letrero gigante dice: “Pare de Sufrir”.


Terremotos y erupciones volcánicas

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M ó n i c a   O l i v a *

Nuevamente tenemos una catástrofe climática con la erupción del volcán Puyehue. Más allá de la simple intuición que la pachamama responde a los daños, hay que avanzar a las causas hondas en relación a la vida del hombre. El terremoto o la erupción volcánica tienen causas físicas, pero ¿cuál es la relación de la tierra con la vida del ser humano? ¿Tiene relación el organismo de la tierra con su vida interior como causa y efecto?
Los seres humanos tenemos un cuerpo y también una vida interior. Intuimos que la tierra es un organismo vivo: hay que ser ciego para no ver que el crecimiento de las plantas depende del sol y que la vida no proviene de la tierra. Vemos que en ella todo cae hacia su centro y que las plantas se elevan con fuerza opuesta. Pero no captamos la conciencia de los animales y la autoconciencia del hombre en el organismo de la tierra. ¿Cuál es y de dónde proviene la vida interior que anima a la tierra? 
La existencia de seres no perceptibles a los sentidos físicos, cuya vida interior tiene efectos sensibles, es considerada por algunos como un espiritualismo infundado. Antes, la necesidad de conocimiento se satisfacía en ámbitos más inconscientes. El pensar se ha ido fortaleciendo en la evolución.  Decir que la voluntad humana -la fuerza que impulsa a la acción- guarda relación con la voluntad de la tierra puede ser discutible. Hay que entender de qué se trata la voluntad humana, a diferencia de las otras facultades –el pensamiento y el sentimiento– y de qué se trata la voluntad de la tierra, que sin duda existe como capacidad de acción. 
Según Rudolf Steiner, la tierra se constituye por nueve capas, de las cuales sólo se conoce la corteza mineral1. Vamos a citar solamente cuál es el contenido de algunos de esos círculos alrededor de su punto central. La geometría proyectiva, luego de Einstein, se funda en la comprensión del espacio en movimiento en el tiempo. Entendemos el punto porque creemos percibirlo, sin embargo todo punto de materia es infinito. La  tierra  manifiesta una fuerza de carácter gravitacional que atrae todo hacia sí. Otra fuerza proviene de un centro también infinito que se manifiesta en la fuerza que levanta la vida, en las plantas, los animales y los hombres. La geometría proyectiva se asienta sobre esta polaridad.
   El ser humano tiene tres sistemas orgánicos. La cabeza y el sistema neurosensorial, el tórax y los sistemas respiratorio y circulatorio y el abdomen, el sistema metabólico y los miembros motores. La cabeza es una esfera limitada, un punto aparentemente acabado en sí mismo como algo material; el tórax es una esfera incompleta en la que el corazón se abre hacia el universo; y los miembros son radios de una esfera invisible con centro en el infinito. Las facultades psíquicas asentadas en estos sistemas, tienen las mismas cualidades. En nuestra mente podemos tener conciencia de las representaciones y los pensamientos; en nuestros sentimientos ya no somos tan conscientes, no los podemos controlar totalmente, sino que tenemos una conciencia similar a la conciencia del sueño. En la voluntad tenemos una conciencia de sueño profundo, podemos saber de los motivos pero no de la esencia del movimiento de una pierna o de la digestión. Vamos al parque por un motivo consciente, y acontece otra cosa de lo planificado, una caída, y no sabemos de qué manera ese hecho está ligado con nosotros. La idea de que nuestros miembros nos conectan con el infinito de nuestro yo y que inconscientemente nos traen lo que nosotros mismos nos hemos preparado, es la base de la comprensión del karma.
La sociedad occidental es una sociedad de acción y no contemplativa como la oriental. Hemos caído a la tierra “de cabeza”, en términos bíblicos fuimos tentados con el conocimiento y desarrollamos la facultad de espejear al universo en nuestro cerebro en imágenes. Pensar nos permite elegir entre el bien y el mal, sobre lo que se funda nuestra libertad. Si viviéramos insertos en las fuerzas del bien y del mal sin pensarlas, no podríamos elegir a quién servir. La formación de imágenes mentales nos permite individualizarnos y tener motivos de acción propios. La inteligencia –y el riesgo de su doble filo– tiene un sentido evolutivo y el hombre, a diferencia del animal, que capta las fuerzas vivas y actúa en base a su naturaleza, conlleva riesgo de corrupción. Nuestra capacidad se relaciona con la ética, y ya no valen la imposición o la tradición. En tanto la capacidad pensante se ha intensificado, el sentimiento y la voluntad también han evolucionado, y hoy el hombre necesita despertar a la semi-conciencia de los sentimientos y a la inconsciencia que rige la acción.
Estar despiertos en el pensamiento no es algo espontáneo sino una conquista. Si lo entendemos como el acto de poner volitivamente contenidos en la conciencia, vemos que ella está disturbada por representaciones basadas en nuestra experiencia personal. No se presentan con el concurso de nuestra voluntad, sino como un vaivén estimulado desde afuera. Esto es la base del stress moderno e incluso del control de las conciencias. Hemos puesto en escena dos conceptos, el pensamiento y la voluntad, y planteado los disturbios que hoy nos aquejan. La materia guarda relación con el momento en el que nos hicimos inteligentes -la tentación- y nuestro pensar se asentó en el cerebro para la formación de imágenes. En términos bíblicos fuimos expulsados del paraíso y nos relacionamos con la dualidad del mal2. Nos hicimos un cuerpo material al igual que la tierra, que también se solidificó.
Steiner explica el contenido de las capas terrestres, inaccesibles a los sentidos y a la tecnología moderna. La tierra, en tanto material, es el dominio del demonio, su voluntad se aloja en su recóndito interior, y la tarea del hombre es calmar su voluntad violenta esforzándose por llevar a la conciencia las fuerzas de su ciega voluntad egoísta, transformándolas en la formación de la comunidad humana. El estrato más profundo de la tierra es descrito por Steiner como aquel “compuesto por una substancia dotada de acción moral, opuesta a la que debe desarrollarse en la tierra porque su esencia, su fuerza inherente, es la separatividad, la discordia y el odio. (…) El trabajo del hombre para establecer la fraternidad sobre la tierra disminuye el poder de esta esfera. La fuerza del amor transformará y espiritualizará gradualmente el cuerpo de la tierra” 3. La voluntad humana se relaciona con los movimientos que agitan la tierra: “la fuerza creciente de la evolución es la única alquimia que puede transformar poco a poco el alma de la tierra” 4.        
En la cultura occidental hacemos, no falta la acción. Pero no pensamos a tono con la necesidad de la evolución, sino que, en aras de satisfacer el ego, hace siglos que hacemos inconscientemente sin pensar en las consecuencias. Esto se acusa en el sistema social, y en la transformación del sistema económico en un sistema financiero, en el que ya no se busca satisfacer las necesidades corporales como en una economía sana, sino multiplicar el dinero, en base al concepto tergiversado de crédito. La voluntad humana se ha escapado de control y es regida por las fuerzas de la sub-naturaleza tecnológica.
Al accionar la voluntad, movilizamos la fuerza vital en dirección hacia la fuerza gravitacional. Para pensar tenemos que movilizar la fuerza vital en la dirección que la fuerza del sol eleva a las plantas. En la cabeza podemos despertar, para lo que hay que sobreponerse a la idea de la frialdad del pensamiento. Somos expertos en el hacer basado en nuestras representaciones, pero débiles en un pensar que no sea sólo hilar representaciones. No se trata de transformarse en una cabeza sino de controlar la representación intelectual que se nos insufla desde afuera, siendo capaces de crear las condiciones contemplativas, el puente que nos permita aplicar la misma actitud hacia la naturaleza. Esto requiere de nuestra voluntad consciente, y en la contemplación de nuestro pensar podemos tener atisbos de la unidad.
El 6º estrato es un círculo de fuego “(…) compuesto de pura voluntad en constante movimiento, disparada incesantemente por impulsiones y pasiones, un verdadero receptáculo de fuerzas volitivas” 5. Las fuerzas telúricas fueron activadas por la corrupción en diversas ocasiones. Las mitologías reconocen la destrucción la Lemuria en el fuego, de cuya existencia quedan el anillo de fuego del Pacífico, y la inundación que sumergió a la antigua Atlántida. “Todos los estratos concéntricos se comunican entre sí por rayos que unen el centro de la tierra con su superficie. En el círculo periférico, en el seno de la tierra firme, se encuentran numerosos espacios subterráneos que comunican con el 6º estrato del fuego. El elemento de la tierra ígnea se encuentra en estrecha afinidad con la voluntad humana” 6. Este estrato se ha hundido más hacia el centro de la tierra en la evolución, pero sus fuerzas pueden ser activadas cuando la voluntad humana es malvada, así como pueden ser apaciguadas cuando se despojan del egoísmo. 
El orden social propuesto por Steiner depende de la transformación individual y no de sistemas exteriores. Plantea tres ámbitos de actividad -cultura, política y economía- que tendrían que colaborar independientemente entre sí, de la misma manera que tenemos que pensar sin mezclar nuestras emociones e intereses. Sólo así cada ámbito puede regirse por su ideal, la libertad en la cultura, la igualdad en la política y la fraternidad en la economía. 
Relacionémoslos con las tres facultades: la cultura con el pensar, la política con el sentir y la economía con el hacer. La cultura es la búsqueda moral en uno mismo, la política se hace en la organización social, y la economía nos relaciona con el mundo material de los recursos. La voluntad de cubrir nuestras necesidades nos une legítimamente con el animal, con el riesgo de corrupción que tenemos en el uso de la libertad. Steiner dice al respecto de la reencarnación: “En épocas catastróficas se encarnan voluntariamente almas materialistas atraídas simpáticamente por los fenómenos volcánicos, así como por las convulsiones de la tierra. Estos nacimientos pueden a su vez, provocar nuevos cataclismos, ya que, recíprocamente, las almas malvadas tienen una influencia excitante sobre el fuego terrestre” 7. La idea del alma maligna de la tierra alude a que la materialidad de hombre y tierra es una etapa evolutiva en los eones de los tiempos. El ser humano es un ser espiritual en ascenso libre y consciente hacia el mundo espiritual, y el fin último de ese proceso de espiritualizar la tierra a través del intelecto, es la redención del mal. 
La economía es el aspecto polar de la cultura. Hoy ha despertado el homus economicus, ya que la capacidad del pensamiento se ha intensificado y surge la necesidad de despertar a la inconsciencia de la voluntad, que en la sociedad corresponde a la economía. La crisis actual es síntoma de la necesidad de entender las fuerzas de la economía. La economía ha engullido a la política y las finanzas a ambas; y el estado implementa la cultura sin permitir el despliegue de la libertad, imponiendo sistemas educativos y de salud.



* Mónica Oliva, Arquitecta. MA en Ciencias Políticas. Historiadora, filósofa, teóloga, economista, escritora, etc. Da clases y conferencias. Confía en el intelecto como puente hacia el espíritu.
1 Rudolf Steiner – Conferencia: Terremotos, volcanes y la voluntad humana – París – Diciembre de 1906 – Traducción de Eduardo Schuré -
2 La dualidad del mal es uno de los principales aportes de la cosmovisión de Steiner.
3 Ibíd.
4 Ibíd.
5 Ibíd.
6 Ibíd.
7 Ibíd.

Educación, inteligencia emocional y coaching

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Á l v a r o   G o d o y   H a e b e r l e *



Mientras en Chile los estudiantes y profesores piden mejorar la calidad de la educación, el reconocido psicólogo autor de la teoría de las “inteligencias múltiples” Howard Gardner, es galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2011. ¿Qué tienen que ver estos dos eventos con el coaching? Eso es lo que espero relacionar en este artículo.
Todos están de acuerdo en que es necesario mejorar la calidad educación. ¿Pero qué entendemos por “educación de calidad”? ¿Necesitamos que los niños sepan más matemática, que entiendan correctamente El Quijote, que manejen las fechas de las glorias navales y la tabla periódica? ¿Cuánto le servirán estos contenidos para la vida? ¿Cuántas veces usarán realmente esos conocimientos? ¿Necesitan más información nuestros jóvenes y niños?
Howard Gardner, Daniel Goleman y muchos otros sicólogos y siquiatras  actuales han demostrado con sus investigaciones que la inteligencia emocional es mucho más determinante para el éxito en la vida que los conocimientos o el coeficiente intelectual, sin embargo, en Chile las escuelas siguen preocupadas de los resultados del SIMCE y  la PSU.
Sorprendentemente, son las empresas las que se están haciendo cargo de la educación emocional. La introducción del coaching en ellas está generando una oportunidad inexplorada para el aprendizaje emocional del mundo adulto. Personas que nunca habían vivido un proceso terapéutico o de crecimiento personal, tienen la posibilidad –quizás por primera vez– de conocerse un poco más a sí mismos a través de estos procesos. En las sesiones de coaching me toca frecuentemente observar el asombro que las personas tienen al descubrir que los otros los ven de una manera muy diferente a como ellos se ven. El proceso no es fácil y algunas veces hasta doloroso, pues cuando llegan a coaching frecuentemente están pasando por un conflicto importante con su jefe o sus colegas, o porque una encuesta interna arrojó resultados negativos respecto de su comportamiento. Hasta ese momento no se asomaban a percibir el efecto que podía tener su comportamiento en los demás.  Y es duro de adultos, darnos cuenta que, de alguna manera, estábamos ciegos respecto de nosotros mismos. Nadie nos enseñó inteligencia social, diría Gardner.
Son las empresas las que están gastando cada vez más recursos y tiempo en capacitación y coaching para que sus trabajadores y ejecutivos aprendan “habilidades blandas” que nunca aprendieron en la escuela. ¿Por qué hacen esto? ¿Qué tiene que ver con las metas y el rendimiento?  Se trata a veces de profesionales brillantes, con un vasto conocimiento técnico, pero que no saben cómo trabajar en equipo, principalmente porque tienen serias dificultades para manejar sus emociones y no logran comunicarse efectivamente. En el plano emocional siguen siendo, de alguna manera, esos mismos niños de escuela que desconocen sus emociones y, por lo tanto, no saben cómo regularlas. Por eso no nos extraña –aunque debiera– que en el mundo laboral adulto se reproduzca la realidad escolar: bullying, maltrato, conflictos interpersonales casi infantiles y problemas de comunicación de todo orden.
Estamos hablando de personas que por no saber gestionar sus emociones dejan de generar valor, sufren y hacer sufrir a otros. Sin embargo, el mundo laboral ha tomado conciencia de esta realidad con más rapidez y claridad que el mundo de la educación escolar1. Las empresas y las organizaciones –en particular las áreas de recursos humanos– se han dado cuenta del enorme gasto de tiempo que implican los conflictos y el desgaste motivacional que conllevan. Han estudiado cómo los “roces” –la palabra lo sugiere– terminan frenando la productividad de los equipos.  En definitiva, han comprobado que la falta de inteligencia emocional es la principal causa de la ineficiencia productiva y del mal clima laboral.
Los profesionales de la educación de adultos podemos ver claramente que existe una disociación y una brecha grave entre la educación que exigimos y esperamos que las escuelas le entreguen a nuestros hijos, y la que el mundo adulto les pedirá en el futuro. Mientras la sociedad sigue gastando cifras enormes para entregarle a los niños y jóvenes más conocimiento externo, más datos, más información, más de lo mismo; en sus trabajos los evaluarán por sus capacidades de trabajar en grupo, de entender y motivarse a sí mismos y a otras personas, por su capacidad de escucha y empatía y por sus habilidades para generar redes de conversaciones efectivas. Está demostrado que son estas “habilidades blandas” las esenciales para mejorar el desempeño laboral, impulsar la creatividad, crear valor agregado, formar equipos de alto rendimiento y más importante aún, para aumentar el bienestar personal en cualquier ámbito de la vida.
La expresión más dura de la falta total de estas habilidades la vemos en los noticieros; en los parricidios, en niños que hacen bullying, en niños que matan a sus compañeros por hacerles bullying, en las altas cifras de depresión, en las cientos de horas de terapia, en las miles de horas de licencias por estrés. Finalmente los países tienen que gastar enormes sumas de dinero tratando de subsanar en los adultos la formación emocional que nunca les fue entregada en sus años escolares.
Tengo un sueño: Me  gustaría ver que en las escuelas se enseñara a los niños, por ejemplo: Biología de las emociones,  Lenguaje y escucha activa, Matemáticas del respeto mutuo,  el Arte de la empatía, Gimnasia del trabajo en equipo y la Química de las relaciones humanas, talleres de cómo Aprender a aprender, de Liderazgo, de Competencias Ciudadanas, entre otros ramos esenciales. Quisiera ver a los estudiantes marchar por una verdadera educación de calidad. Una que enseñe para la vida.


* Alvaro Godoy es Comunicador y Coach de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Consulta: Edificio Alcantara, Apoquindo 3990 of 1005 fonos: 2070926 y 09-82287488
http://alvarogodoy.bligoo.com
1 Un aspecto interesante de este fenómeno es que surge desde las más altas esferas de la estructura de liderazgo o al menos es apoyado por éstas. Esto se debe en parte a que en las propias escuelas de ingeniería o economía e incluso en los currículos de algunos MBA y magister se está comenzando a enseñar principios del coaching  aplicado al liderazgo.

El cambio de época, la sustentabilidad y los potenciales escenarios históricos

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H e r n á n   D i n a m a r c a *

“Al saber que nuestras acciones pueden hacer peligrar el bienestar de las generaciones futuras, la humanidad enfrenta un desafío sin precedentes: anticiparse a las crisis por venir, considerar las alternativas futuras y adoptar las opciones adecuadas. El problema del futuro, que antes era materia para soñadores y filósofos, se ha movido al centro de las agendas científicas y de desarrollo.”
Raskin et. al., La Gran Transición, 2005.*

De esa conciencia acerca del potencial riesgo de sobrevivencia para las generaciones futuras, ha emergido el imperativo de la sustentabilidad en el actual cambio de época histórica. La expansiva centralidad en el vivir individual y social que, desde los años sesenta del siglo pasado, ha ido adquiriendo el concepto de sustentabilidad, es a la vez una expresión y un activador del cambio de época histórica.
La sustentabilidad, como desafío emergente y catalizador cultural, es hoy acuciante en el vivir económico. Una pregunta inédita durante la modernidad, aunque ahora cada vez más reiterada, gira en torno a si es viable continuar con la lógica del crecimiento económico ilimitado o bien es urgente transitar a un Decrecimiento-Retirada Sostenible o hacia una liberación-expansión de neo fuerzas productivas eco-tecno eficaces. Pero no sólo en el dominio económico, también la sustentabilidad se expresa como desafío interrelacionado en la arquitectura, en la ingeniería y en diversos aspectos de la vida cotidiana. 
 Para aproximarnos al concepto, veamos qué dice la Real Academia de la Lengua (RAE) sobre lo sustentable y lo sostenible. Sustentable es lo que se puede sustentar; y sustentar es el acto de conservar algo en su ser o estado. Mientras la palabra sostenible alude a un proceso que puede mantenerse a si mismo. De estas definiciones, muy básicas, quedémonos con dos ideas que están en la base de ambos conceptos: lo que denota la palabra conservar, por un lado, y el proceso autorreproducible, por otro. Es que es muy interesante la potencia conceptual que conlleva la articulación del sentido de ambas palabras (sostenible-sustentable), pues desde la ciencia sistémica hoy sabemos que para que un proceso-sistema se auto-reproduzca, éste debe conservar algo.
Y en esto radica la clave del por qué históricamente en la actual transición de época ha emergido el concepto sustentabilidad o sostenibilidad: pues, es hoy cuando vivimos conscientemente el desafío histórico de la autorreproducción del sistema social, cuya condición es conservar el acoplamiento estructural congruente entre cultura humana y biosfera1.
A inicios de los 80, Lester Brown, Premio de Naciones Unidas por su aporte ambiental y fundador del World Watch Institute, fue pionero en acuñar políticamente el concepto desarrollo sostenible o sustentable. Él definió a una sociedad sostenible como aquella capaz de satisfacer sus necesidades sin disminuir las oportunidades de las generaciones futuras. A poco andar, en 1987, la formalización definitiva del concepto vino de la mano del Informe Brundtland, en la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas: satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades.
Más allá de la deriva posterior del concepto creado por Brown (apropiado por el establishment económico, hasta casi vaciarlo de sentido), lo que importa es que el concepto sustentabilidad, como una interpelación para crearnos un nuevo modo de vida y actitud, primero, y el desarrollo sustentable, en su forma de discurso económico y político, después, fueron las primeras respuestas a lo que veníamos haciendo como sociedad moderna, cuando enceguecidos por el crecimiento económico y demográfico ilimitado, más el “progreso” material y tecnológico, arribamos a un punto en que potencialmente podríamos clausurar las oportunidades de las generaciones venideras, además, de autoda-ñarnos en el presente. Apenas unas década antes –en los sesenta– habíamos empezado a tomar conciencia colectiva de la pérdida de biodiversidad, la destrucción de la capa de ozono y las primeras proyecciones del cambio climático.
¿Por qué habíamos arribado a ese punto? Precisamente la respuesta se relaciona con el sentido más profundo de las palabras sustentable y sostenible: por no conservar lo que debíamos conservar para que el sistema se autorreprodujera. Ese, por tanto, es el desafío de la sustentabilidad: hacer coherentes-congruentes nuestras actividades economicas con la naturaleza, cosa de sustentar-conservar  las mismas, y así permitir la autorreproducción del sistema social y la continuidad intergeneracio-nal. Esto es, no perturbar de manera destructiva el acoplamiento estructural cultura-naturaleza, con la eventualidad incluso que se destruya la organización-sistema cultura. Por ello, de ahí en más, como veremos, expansivamente todos los esfuerzos humanos han apuntado a hacernos cargo de tamaño desafío.
Y por ello, incluso, organismos internacionales y una diversidad de autores desde hace un tiempo han venido reflexionando sobre distintos y potenciales escenarios históricos; corolario de la crisis de continuidad –de sustentabilidad– a la que como humanidad nos ha arrastrado el modo de vida  moderno.
En el estudio colectivo y global, La Gran Transición, citado en el epígrafe, se consideran tres posibles escenarios históricos: el de los Mundos Convencionales, el de la Barbarización y el de las Grandes Transiciones.         
El primero supone que el sistema global en el decurso del siglo XXI evolucionará sin mayores sorpresas, ni habrán fuertes discontinuidades ni transformaciones fundamentales de las bases de la civilización humana. Las mismas fuerzas y valores dominantes –de la modernidad–  que conducen actualmente la globalización serán las que conformarán el futuro. En este escenario, algunos ajustes graduales de mercado y de políticas, junto a innovaciones tecnológicas, permitirían resolver los problemas sociales, económicos y ambientales. Según la mirada de los mundos convencionales, hoy tan sólo vivimos una época de cambios.
Al contrario, el escenario de la Barbarización considera la posibilidad que la lógica moderna convencional sea incapaz de resolver los actuales problemas y que, por el contrario, éstos lleven sucesivamente a crisis auto-amplificadas que vayan superando cada vez más la capacidad de las instituciones convencionales para resolverlos, con la consecuente crisis y dolor social, anarquía o tiranía.
Y en el escenario de las Grandes Transiciones se esperan profundas transformaciones históricas. Emergen y se consolidan nuevas conductas, valores y miradas que ponen el acento en la búsqueda del bienser y de un bienestar basado en la calidad integral de vida, la simplicidad voluntaria y la suficiencia material, la solidaridad y la equidad planetaria, la sostenibilidad con el medio ambiente.
Estos dos últimos escenarios, históricamente posmodernos, son consistentes con el supuesto que hoy vivimos un cambio de época histórica.
En nuestra opinión, estos tres potenciales escenarios históricos en los hechos hoy ya están coexistiendo y son la expresión del desgarro propio de una transición epocal. Y somos los hombres y mujeres que vivimos en el presente como Historia, con nuestras deseos, ideas y acciones, quienes consciente o inconscientemente orientamos la balanza en un sentido u otro.
El escenario de mundo convencional, por ejemplo, aún hegemónico y  administrado por la sensibilidad tecnócrata, quiere continuar con el modelo de desarrollo y visión de mundo propio de la modernidad occidental; mirada que luego de una inequívoca creatividad en la deriva humana, en el último tiempo se ha mostrado agotada e incapaz de lidiar con los nuevos desafíos de un mundo interrelacionado y de superar su sino también destructivo.
El escenario de la barbarización se expresa en las destrucciones parciales, tanto ambientales, como tecnológicas, sociales o causadas por enfermedades, que estamos viviendo y que, si se tienden a extremar, podrían terminar causando una regresión en la cultura material de la especie (el sociólogo e historiador de la cultura norteamericana Morris Berman, en su obra el Crepúsculo Americano ha escrito páginas notables proyectando una suerte de nueva Edad Media).
Y el escenario de la Gran Transición también lo vivimos a través de la expansiva y diversa construcción, con ideas y prácticas, de la emergente nueva mirada o paradigma social ecológico y sistémico. La promesa de este escenario, aunque con tensiones, es abrir un nuevo cauce a la deriva humana.
Aunque la actual crisis de época es planetaria (pues son globales sus dimensiones demográficas, económicas, tecnológicas y ambientales, entre otras), es igual de complejo y abierto la manera cómo las distintas áreas socio-geográfico-culturales participan y participaran de estos escenarios.
En el mundo occidental, la vieja y moderna Europa, en tanto orgánicamente auto-construyó la modernidad, hoy, dicho en forma coloquial, vendría históricamente de vuelta de la misma, por lo que estaría mejor preparada para la Gran Transición (es la tesis de Jeremy Rifkin en su obra El Sueño Europeo). En cambio, el gobierno de Estados Unidos, Estado nación moderno más joven, soberbio e impetuoso, ha actuado reactivamente como adalid del Mundo Convencional en las conferencias mundiales a la hora de asumir políticas ambientales coherentes con la transición necesaria. Sin embargo, sus intelectuales, en especial de la costa oeste americana, son los portadores de la reflexión más avanzada sobre estos procesos históricos transicionales (Ken Wilber, Fritjof Capra, Thomas Berry, Morris Berman, Brian Swimme, Al Gore, Ray Griffin, y un largo etcétera), así como sus movimientos contraculturales internos son una avanzada planetaria en estos desafíos.
Asia, con su especifica modernización, hasta hace poco sólo quería crecer económicamente, sin importar los costos ambientales u otros. En los últimos años, sin embargo, China estaría –afortunadamente– empezando a ser sensible ante la magnitud y urgencia que nos impone la crisis ambiental. En marzo de este año, por ejemplo, en la reunión política más relevante del sistema político chino, que convoca a la Asamblea Popular Nacional y a la Conferencia Consultiva del Pueblo, los principales líderes acordaron abordar seriamente las necesarias innovaciones en lo ambiental y productivo. 
América Latina, con su modernización ¿frustrada o realmente existente?, es un crisol abierto. Desde ánimos enfocados en el crecimiento económico a cualquier precio, que no ven la crisis, hasta tesituras indigenistas que en los encuentros planetarios asumen posturas radicales en pro de una Gran Transición cultural pos-occidental y posmoderna. Ese fue, por ejemplo, el rol de Evo Morales y Bolivia en la última cumbre ambiental en Cancún 2010. Y finalmente tenemos África, aunque poco se puede decir del continente donde viven los condenados de la Tierra, parafraseando la ya añosa expresión del desaparecido líder anticolonialista y panafricano, Franz Fanon.
El historiador británico Arnold Toynbee, en su conocida teoría cíclica sobre el nacimiento, desarrollo y ocaso de las civilizaciones, trazó la sugerente tesis que éstas nacen y se expanden cuando sus respuestas son exitosas antes los desafíos que al ser humano en su devenir le toca vivir; así como en éstas adviene el ocaso y la decadencia cuando son históricamente impotentes para enfrentar nuevos desafíos. En el escenario del ocaso, la radicalidad del mismo dependerá de la emergencia de la cultura naciente que –como opuesto– conlleva toda decadencia. 
Y como en el devenir histórico no hay nada definido a priori, la verdad en la Historia es sólo lo que ocurrirá tras el despliegue de nuestros deseos, que ojala en la actual encrucijada se orienten o tomen partido por la sustentabilidad; atractor o idea fuerza convocante para materializar y convertir en hegemónico el escenario de la Gran Transición.
Así como los siglos constituyentes de la modernidad fueron animados por el movimiento intelectual y creativo de la Ilustración, que ayer actuó como un nuevo paradigma social moderno y subversivo ante lo que era la agotada cosmovisión del mundo feudal y medieval, las décadas postsesenta del siglo XX y las próximas décadas del siglo XXI están siendo y estarán animadas por el movimiento de nuevas ideas y prácticas del paradigma social posmoderno (llámese paradigma ecológico, holístico, sistémico o como sea) que hoy está cuestionando desde sus raíces el antiguo y agotado modo de vida y cosmovisión moderna. En ambos casos, ayer y hoy, se trata de procesos en los que todo lo humano, ya sea consciente o inconscientemente, se ve interpelado a tomar partido.
Es entonces ese contexto histórico, signado por el desafío de la sustentabilidad, el que explica las preguntas que distintos autores nos hemos venido haciendo desde hace años. Sólo algunos botones de muestra. La comunidad humana y el mundo natural llegarán al futuro como una sola comunidad sagrada o ambos perecerán en el desierto. (Thomas Berry - Thomas Clarke, 1991) Quizá la cuestión más importante a la que se enfrenta la humanidad es si podemos “salvar” la Tierra y evitar el derrumbe de la civilización. (Jeremy Rifkin, 2004 - 2010); La única pregunta que en este viaje hoy tiene sentido es si la humanidad moderna podrá sobrevivir a sus propios poderes. He ahí el desafío a nuestra creatividad. (Hernán Dinamarca, 1998)
  Otros autores, lo dicen de manera aún más intensa: “nuestro mundo tiene los días contados, se avecina un colosal cambio que hará saltar en mil pedazos la periclitada modernidad… Dentro de muy poco, cuando volvamos a mirar fotografías en las que aparezcan nuestros rostros y que hayan sido tomadas a finales del siglo XX, nos asaltará la nostalgia de haber vivido, no ya en otro siglo, sino en otra era histórica. La página que comenzó con la Revolución Francesa se acabará de voltear definitivamente en el siglo XXI” (Sánchez Inarejos, Juan José, 2001).
Es que el proceso histórico que vivimos es crucial. “La ignorancia humana respaldada por la tecnología primordial o tribal era capaz de infligir un daño limitado a la biosfera, pero esa misma ignorancia apoyada por la industria moderna es capaz de destruir la totalidad del planeta. Tenemos, pues, que separar estos dos puntos, la ignorancia y los medios de que disponemos para ejercerla, porque actualmente y con la ciencia tenemos, por vez primera en la historia, una forma de superar nuestra ignorancia, en el mismo instante preciso en que hemos creado los medios para que esa ignorancia resulte globalmente genocida. Ése es precisamente el quid de la modernidad. Finalmente sabemos más pero si no actuamos en concordancia con lo que sabemos terminaremos todos muertos, lo cual aporta un nuevo significado a la frase de Confucio: «Que puedas vivir en un tiempo interesante»”. (Ken Wilber, 1997).
Sin duda, vivimos una encrucijada interesante. El cambio de época histórico  se acelera, las crisis se profundizan, las contradicciones se agudizan, las dinámicas sociales se complejizan.
El desafío urgente es que seamos capaces de crear un nuevo modo de vida, única manera de otorgarnos sustentabilidad y continuidad. Y para hacerlo es imprescindible –en nuestras conductas individuales y sociales– una radical ruptura de sentidos y prácticas con el antiguo y agotado paradigma social o cosmovisión de la humanidad moderna.
O escrito con los matices debidos: se trata de abandonar la mirada moderna que reduce, que fragmenta, que separa,  que unilateralmente promueve, valora e impone el lucro, el productivismo y el consumismo por sobre todas las cosas; y, a contrario sensu, se trata de profundizar en las emergentes ideas y valores de la nueva mirada sistémica y ecológica, que es posmoderna, así como también de emular el espíritu crítico, la autonomía, la creatividad y los primeros pasos de la empatía que nos enseñaron algunos de los padres fundadores de la modernidad. 
A la fecha, la Carta de la Tierra (2000), elaborada en el entorno de las Naciones Unidas, por una pléyade de líderes a nivel planetario, es el documento más amplio e inclusivo y que mejor recoge los aportes de la nueva mirada sistémica y ecológica para dar una respuesta acorde al desafío de la sustentabilidad (ver en http://www.cartadelatierra.org/).


* www.hernandinamarca.cl
** El ensayo La Gran Transición: la promesa y la atracción del futuro (2005, versión en inglés – 2006, versión en español, CEPAL, ONU) es la culminación del trabajo del Grupo de Escenarios Globales, convocado en 1995 por el Stockholm Environment Institute como una estructura diversa e internacional para examinar los requisitos necesarios para lograr una transición hacia la sostenibilidad. Con el paso de los años, el Grupo ha aportado importantes evaluaciones de escenarios para organizaciones internacionales.
1 El concepto acoplamiento estructural en los últimos años ha venido siendo usado primero en la biología sistémica (Maturana – Varela) y luego en las ciencias sociales sistémicas. Es un concepto extraordinariamente útil para distinguir y comprender la relación interactiva, co-deriva de influencia y perturbaciones mutuas, entre sistemas. El acoplamiento estructural aplica para sistemas vivos (autopoiéticos) y sistemas sociales (sociopoiéticos). Esto es para sistemas que se autocrean como red cerrada cuyos componentes se autorreproducen conservando su organización y conservando su acoplamiento estructural congruente entre si y/o con su entorno.
El acoplamiento estructural ocurre a través de las perturbaciones-irritaciones que surgen de los flujos de intercambio entre los sistemas. Todo en una dinámica adaptativa mutua que hoy en la Historia resulta crucial. En ése marco comprensivo, mientras nos movamos en conductas coherentes con las perturbaciones toleradas por la memoria común-historia de acoplamiento, los sistemas cambian conservándose al mismo tiempo, en si y en su acoplamiento. Si las conductas de ambos o uno de los sistemas acoplados escapan de esa memoria común y se tornan en perturbaciones mutuamente destructivas –no congruentes-, ya sea ambos o uno de los sistemas pueden desaparecer. Y en casos extremos, como cuando hablamos de las interacciones de acoplamiento entre sistemas mayores (que es el caso de la memoria hoy común de la especie humana (la cultura e Historia como sistema) acoplada con la biosfera), debido a nuestras actuales conductas extraordinariamente irritantes para el sistema biosfera, incluso podría colapsar la deriva de parte importante de la especie.

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Notas y fragmentos de búsquedas

 

                                                                                                                

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Seminario:
Los Desafíos Comunicacionales de Hidroaysén

Jueves 7 de julio, entre las 8:30 y las 10:30 am, Campus UDD San Carlos de Apoquindo (Av. La Plaza 680)
Expositores: Ximena Abogabir , Presidenta de Casa de la Paz y experta en comunicación ambiental, resolución de conflictos y gestión local partici-pativa, con su postura sobre los acuerdos alcanzados con la comunidad; Felipe Risopatrón , Socio director de Azerta, con su mirada desde la comunicación estratégica; Manu Chatlani , Director ejecutivo de Jelly, empresa de PR digital, con su opinión desde el mundo digital y las redes sociales; Leo Farfán , Director general creativo de JWT, con su visión desde la publicidad; Eugenio Guzmán, Decano de la Facultad de Gobierno de la U. del Desarrollo, con un análisis de la comunicación que ha salido desde el Gobierno.
 

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Sonrisas de los Lunes

“…recusamos esa cadena de mail que burdamente pide: ‘Hugo Chávez, sigue enfermo en Cuba por culpa de una bacteria. Favor unirse a la cadena de oración por la salud de la bacteria'. Y hemos decidido mostrar nuestro rotundo desacuerdo, de la misma manera que no creemos que si el Presidente Piñera viaja a Hiroshima pueda llegar a decir ‘Espero pasarlo bomba', como sugieren algunas lenguas viperinas. Y mucho menos que si visita a Benedicto XVI pueda declarar ‘Estoy seguro que la pedofilia tiene cura'. No, no podemos estigmatizar así a las personas...”
Juan Vera (www.juanveragil.com)
En: http://lasonrisadellunes.
blogspot.com/2011/06/la-sonrisa-del-lunes-27-junio-2011.html
 

Preguntas del buscador

¿Qué ramos o materias deberían enseñarse en la escuela que preparen realmente a los niños(as) para la vida?
Álvaro Godoy
 

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River Weeping

Cecilia Vicuña

(...) instalada en Bogotá, formó una cooperativa de artistas y se convirtió en la directora de una especie de investigación audiovisual en la que se preguntaba a la gente de la calle “¿Qué es para usted la poesía?”. Al respecto dice: “Creo que el no saber la técnica ayudó a que saliera una película fantástica. Entrevisté a mendigos, policías, prostitutas... Era una película dedicada a la belleza del lenguaje de los bogotanos, quienes hablan un español único en Latinoamérica. Cuando la mostré en Estados Unidos, todos pensaron que tenía un guión pero no es así, no pueden creer que gente tan pobre pueda expresarse en ese nivel de elaboración intelectual y filosófica; probablemente muchos de ellos hayan sido analfabetos”.
Elisa Cárdenas, revista La Panera, marzo 2011.
 

1 er Encuentro de Psicología y Psicoterapia Humanista Transpersonal
19, 20 y 21 de Agosto de 2011 | Facultad de Psicología de la UDP

Esta iniciativa de encuentro, vivencia y reflexión para psicólogos, psiquiatras, psicoterapeutas y estudiantes universitarios interesados en la perspectiva Humanista Transpersonal, constará de Mesas de Ponencias, Talleres vivenciales, Conferencias y un espacio de libre acceso dedicado a la presentación de trabajos teóricos y prácticos. También se dispondrá de una sala de meditación
Se han definido 10 líneas temáticas, representando cada una de ellas una de las múltiples aristas del enfoque Humanista Transpersonal. Ellas son: Bases éticas, filosóficas y epistemológicas de la Psicoterapia Humanista Transpersonal; Psicología Junguiana Transpersonal; Psicoterapia Gestáltica; Psicoterapia Experiencial; Psicoterapia Corporal; Técnicas Expresivas y Psicoterapia; Terapias Complementarias y Psicoterapia; Misticismo Oriental y Psicoterapia; Psicoterapia y Chamanismo.
El equipo organizador lo conforman Laura Álamo, psicóloga Clínica, Universidad de Barcelona; Camila Álvarez, psicóloga de la Universidad Diego Portales; Cristian Bosco, psicólogo Clínico de la Universidad Diego Portales y Matías Méndez,pPsicólogo de la Universidad Diego Portales.
Invita al encuentro el Área de Extensión del Postítulo en Psicología Clínica "Especialista en Psicoterapia Humanista Transpersonal" de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales
Algunos de los invitados confirmados son:
J orge Gissi, psicólogo y destacado docente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien tiene además un Magíster en Letras, mención en Literatura Latinoamericana, y un doctorado en Ciencias Sociales por la Universidad Gregoriana de Roma. También siguió cursos de post título en los dos Institutos de Terapia Familiar de Roma. Ha sido profesor de la Escuela de Trabajo Social entre 1969 y 1978, y del Centro de Estudios de la Realidad Nacional CEREN, entre el 71 y el 73. En la Escuela de Psicología de la Católica ha sido profesor de cursos como Psicología Social, Psicología de la Pobreza, La Psicología de Erich Fromm, Cultura y Personalidad en América Latina, Psicología Existencial-Humanista, Psicología Sistémico-Comunicacional, Psicología Comunitaria en el Programa de Magíster y Psicología y Cosmovisiones en América Latina en el Programa de Magíster y Doctorado, EPUC.
Vikrant A. Sentis, especialista en psicoterapia humanista-transpersonal, formador de terapeutas e instructor de meditación, licenciado en desarrollo del adulto y Master en educación de adultos y desarrollo personal en psicología humanista existencial, Northern Illinois University, USA. Miembro acreditado de la Association for Humanistic Psychology y la Somatics and Wellness Community, USA. Perfeccionamiento en psicología Transpersonal, Osho Multiversity, Poona, India. Autor de los libros “Beyond the Limits of Experience”, Leps Press, USA y De Esalen Poona. Osho y el Camino de la psicología Humanista transpersonal, J.C. Saez Editor, Santiago. Director departamento apoyo psicológico, Preuniversitario SEA. Docente Departamento de Psicología, Universidad Internacional SEK. Docente Departamento Psicología Universidad UCINF. Miembro del equipo de investigación sobre meditaciones activas, Meditation Research, Sidney, Autralia y Poona en India. Desde 1985, aprendizaje experiencial en psicoterapia humanista-transpersonal, en áreas de Grupos de Encuentro, terapia Gestalt, Bioenergética, terapias Neo-Reichianas, terapia Primal, dinámicas y procesos grupales y meditación, incluyendo talleres con Paul G. Lowe (Teertha), Michael Barnett (Somendra) y Veeresh (Dr, Denni Yuson). La especialidad de Vikrant son los Grupos de Encuentro gestáltico-transpersonales, el trabajo de Descondicionamiento Primal y las meditaciones activas de Osho.
(Texto extraído de www.centroexperiencial.com)
José Gengler Ladi, psiquiatra psicoterapeuta gestáltico, especialista en Análisis Existencial, buscador en el camino del chamanismo.
Médico Cirujano de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Psiquiatra formado en el Instituto Psiquiátrico José Horwitz Barak. Pos-título en Psicoterapia Gestalt, Psicoterapeuta y Profesor del Post-título en Psicoterapia Gestalt, Escuela de Psicoterapia Anchimalén. Pos-título © en Psicoterapia Existencial y Logoterapia en el Instituto Chileno de Análisis Existencial. Magister en Teoría y Práctica en Gestalt, Universidad Mayor.
 

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Jugar al cuerpo

(... ) en los años 90 la Dra. [Adriana] Schnake presentó junto a otros colegas un trabajo en un Congreso Médico en Cuba, en el que propusieron, como Política de Salud Pública, que el conocimiento del cuerpo y su funcionamiento se entregara a partir de los niveles más básicos de la educación para que, a través de este conocimiento, se pudiera prevenir la enfermedad. La enseñanza era con cuentos y dramatizaciones en que los niños representaban algún órgano e interactuaban entre ellos. Aprendían así a cuidarse, a saber cómo funciona cada órgano, cómo reacciona frente al medio o frente a las otras partes del cuerpo. “Pero todavía falta mucho para que esta visión se imponga. Nadie niega su valor, pero la actual empresa médica ha elegido otro camino y es muy difícil cambiarlo” nos señala.
Ximena González Bosque, revista Somos nº9
 

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Patagonia libre de represas

El Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) llamó este lunes a “continuar con la acción ciudadana, las expresiones creativas, marchas, movilizaciones, velatones, asambleas por todo el país, y sobre todo, continuar con el apoyo a la comunidad de la Patagonia que resiste por los ríos Báker y Pascua con caudales libres de represas y represiones”, a pesar de la orden de paralización de la tramitación ambiental decretada por la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, que revisará las posibles ilegalidades en este proceso.
La organización ciudadana además demandó al “gobierno que sea consistente en el tema energético: Revisar la política minera es fundamental para resolver las problemáticas energéticas del país, debido a que la Gran Minería es la industria que más demanda energía. Por eso, sostenemos una vez más la necesidad de poner límites a la expansión minera y a la expansión energética cuando no se relacionan con las necesidades de las comunidades ni de la gente común”.
Chile, 21 de junio de 2011
(Ver nota completa en Radio del Mar. http://www.radiodelmar.cl/?p=8554)
 

Fragmento de comprensión

Estudio sobre el surgimiento de la inteligencia humana . Sergio Ureta Barra, Editorial Universidad Bolivariana, Santiago de Chile, 2009.